Análisis de IntensaMente (Parte I)

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¿Qué pasa en la cabeza de un niño?

La película inicia en el momento del nacimiento. Nos presentan a Alegría, nuestro primer personaje optimista y jovial que al momento de presionar el botón desencadena una de las principales emociones humanas, mostrándola como respuesta a la cara de sus padres. Se va conformando la “maquinaria del pensamiento”, la cual, similar a las neuronas, desencadenan una serie de mecanismos complicados que producen una respuesta fisiológica del cuerpo en el exterior.

Al ir creciendo se introducen a la película otras emociones como tristeza, temor, furia y desagrado, conformando cada uno por separado la personalidad de nuestra personaje principal Riley, junto con una serie de pensamientos y recuerdos que conforman los llamados Pensamientos centrales, los cuales en conjunto desarrollan islas flotantes interconectadas que se estimulan con el pasar de las emociones, acciones y vivencias de la cotidianidad.

Es notoria una infancia simpática e imaginativa, en donde el desarrollo de Riley se produce de forma armoniosa en compañía de sus padres. Las emociones principales se intercalan para permitir que la protagonista se comunique y exprese, de manera de desarrollar a fondo la relación familiar, su potencial cognitivo y su empatía por los otros. Conoce al hockey que se vuelve un eje fundamental en su vida, llevándola a muchas alegrías y sucesos importantes para la estructura de su personalidad.

El día más triste del mundo

El desarrollo central comienza cuando la familia, por razones laborales debe mudarse a otra ciudad, realizándose de forma tempestiva, con varias dificultades incluidas. Riley en un plano adaptativo intenta crear una percepción positiva del entorno por medio de su imaginación, mecanismo funcional hasta ser aplastado por la realidad, encontrando una casa pequeña, poco agradable, unos padres claramente afectados por la situación volviéndose poco contenedores y para colmo, pizza de vegetales.

intensamente-1000x500En este momento, tristeza comienza a jugar un papel fundamental, siendo relegada por alegría en un intento de ayudar a Riley, tristeza comienza a teñir la maquinaria de azul, provocando fuertes reacciones hasta en los pensamientos centrales. Como Midas, tristeza todo lo torna triste, aferrándose a pensamientos pesimistas y al obsesionarse con los problemas de la vida.

Alegría comienza a frustrarse, al utilizar todo su empeño en convencer a las demás emociones, la desesperanza comienza a invadirla al igual que a Riley en general. Sus padres al observar los esfuerzos de su hija en funcionar como catalizador de la angustia familiar sueltan la frase: “no merecemos una hija tan buena”, la cual aunque tuvo la mejor de las intenciones, intensifica la responsabilidad autoimpartida por la protagonista.

Al fondo de los pensamientos

En una simbología más profunda de cómo funciona la represión, Alegría encierra en un círculo a Tristeza, provocando que ésta escape y toque un pensamiento que iba en camino a convertirse en uno central, dejando a alegría en segundo plano como un autor, lastíma sus paisajes al realizar su relato estando melancólico. Alegría en un intento desesperado intenta evitar el acontecimiento halando a Tristeza y siendo empujada junto a la misma al sótano del pensamiento junto con otros centrales. Como sustrato del funcionamiento de las islas estas se apagan, provocando un aislamiento ideo afectivo importante, peligrando de igual manera la integración y estructura de la personalidad.

Surge la pregunta ¿Qué sabemos sobre ser felices? ¿Por qué nos empeñamos en que el único objetivo de nuestra existencia es la felicidad? ¿Es alegría capaz de ser la dictadora de la mente?

El chivo expiatorio o el paciente identificado

En poco tiempo la familia sostenida por los esfuerzos de Riley, se fija que ésta actúa de forma extraña. En el momento de cenar, su madre busca ayudarla sin éxito indicando con miradas al padre que haga algo. Intenta acercarse afectivamente obteniendo poca receptividad por una Riley altamente afectada por la situación. Al insistir, Furia sin mucha comprensión de la situación se desata, provocando una contrarreacción del padre quien la manda a su cuarto. Disociada, nuestra protagonista solo cuenta con parte de sus herramientas cotidianas para hacer frente a los estímulos externos y gastando gran cantidad de energía psíquica solo en subsistir; dejando a la familia a la merced de sus angustias.

La ausencia de pensamientos centrales provoca la consiguiente caída de las locuras o “bobadas”. La estructura mental comienza a derrumbarse mientras que los afectos restantes sufren tratando de interactuar con un mundo sin matices, de repulsión, Temor y Furia.

Les dejo un adelanto bastante interesante de la forma en que Intensa Mente muestra las reacciones en la mente humana, ¡espero sus comentarios!

Danielle Gerardino

Médico Psiquiatra

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4 comentarios en “Análisis de IntensaMente (Parte I)

  1. muchas gracias me gusto mucho la película puse sacar mi ensayo y me identifico con la película deja mucha enseñanza y también para uno en tender sus emociones y aprendizaje que aplica para todas los edades

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    • Hola! Me alegra que te haya gustado tanto la película como el análisis. Entender las emociones es un proceso esencial para nuestro crecimiento como personas. Cualquier ayuda que pueda brindar para facilitar al proceso, estamos a la orden. Saludos.

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