Muerte en versos Vacíos (Suicidio)

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A merced del vacío templante, que desata mi ilusión

Un avisto trepidante, adormece mi razón

La luz roza aquí infraganti, la terrible tentación

De acabar con este instante, de profunda decepción.

Y si entra una avalancha de maldito sentimiento

Más no espera mi pensar a sucumbir al tormento

Ya no aguanta el alma fría, lo complejo del sanar

Que la vida si no llena, en un momento ha de acabar.

Imagino aquellos ojos, de los míos, iluminados

De sentir odio intrincado en acciones de alguien más

En dejarlos hacia un lado en el oscuro final

Del que mas no pudo ahogado, ni un momento patalear.

Nada juega aquí el destino, tal vez sí, he de pensar

Te aseguro con buen tino que no debe terminar

Pues a veces ni el más fuerte es capaz de asimilar

El peligro de la muerte, que a cualquiera ha de tentar.

Vista franca retorcida al jardín de tus adentros

Hacia aquello que no avanza, siembra falsa de mentiras

Unas rosas con espinas que no dejan aclarar

Que auto inculpas tu destino a la tierra prometida.

Son labores prejuiciadas del estudio de las almas

Que penetran esa psique que pareces lapidar

Y aquel químico depleto, no permite subsanar

Al más fiero monumento que le hiciste a tu culpar.

“El suicidio no es abominable porque

Danielle Gerardino

Médico Psiquiatra

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