Análisis de película: Interestelar (Christopher Nolan 2014)

Interstellar

Es una película fuera de lo común, que permite un momento de reflexión sin olvidar las características naturales del espectador.

El argumento principal de esta película gira en torno a la destrucción de la especie, al poco valor que le damos a nuestros recursos naturales y al consecuente agotamiento de nuestro planeta. Aborda la ciencia en muchísimas facetas y presenta casualmente a la “NASA” como posible salvador de la raza humana.

Sinopsis:

Inicialmente nos presenta a un antiguo piloto, adecuado luego de la rescisión para ser agricultor, trabajo que detesta. Así mismo, en escenas aisladas, un “fantasma” intenta comunicarse con su hija menor, que logra junto a su padre descifrar una “anomalía gravitatoria” para adquirir coordenadas del único centro espacial existente en la tierra.

Se presenta el primer dilema, nuestro protagonista que fue piloto espacial antes de iniciar la crisis mundial conoce a los integrantes de la NASA y se le ofrece partir en un viaje intergaláctico para salvar a la humanidad, abandonando a su familia para siempre (inclusive si volviese, probablemente la disparidad de tiempo y espacio imposibilitaría su reencuentro).

Obviando todas las señales que recibe del ente gravitatorio que le recomiendan que no viaje y recordando su afinidad por su vocación, inicia el trayecto sin probable retorno en búsqueda de un planeta habitable que permita transportar a la raza humana a un futuro promisorio. La nave zarpa hacia lo desconocido con una tripulación de expertos en el área espacial, con la hija del científico más reconocido de la NASA y varios robots con inteligencia artificial.

En su viaje, existen 3 planetas que resultan habitables. Uno ya no emitía información pero era el más cercano, otro que estaba siendo explorado por el más grande investigador espacial de la era y que aun reportaba resultados prometedores; y por último un planeta que había sido investigado por el gran amor de nuestra célebre coprotagonista. La lógica advirtió que el más cercano era la opción más viable, la cual en ocasiones, “simplifica” decisiones a expensas de una visión profunda de la problemática.

La misión:

Se alcanza el primer objetivo, el cual representa por su situación orbitaria, una distorsión temporal equivalente a muchos años por cada minuto de estadía, observando solo agua, calma como la incertidumbre en las primeras de cambio. Al culminar el descenso un tanto forzoso, logran amerizar e inician la investigación de la zona.

En muchas oportunidades, esa misión consciente pudiese corresponder a los motivos de nuestras acciones, lógica y en ocasiones ortodoxa, produce que muchas veces dejemos de lado aspectos propios y tomemos decisiones parcializadas. Es esta misión, que podría extrapolarse al trabajo o a nuestros objetivos, ejemplifica de buena manera como dejamos de lado nuestros vínculos en pro de nuestros intereses laborales o económicos.

Al salir del planeta después de una hora perdida en la maniobra de escape, nos dan muestra de todos los videos enviados por familiares desde la tierra durante esa hora de exploración. Es asombroso ver el mantenimiento del afecto durante todos esos años sin recibir ningún tipo de respuesta de vuelta. La emotividad de los cortos nos hace entender un poco más los conflictos de nuestros personajes.

El combustible, representando la energía vital, se agotó desproporcionadamente en este tramo, es curioso que fuese directamente proporcional con la permanencia del afecto de sus familiares. Lo cierto es que con esta cantidad era posible explorar otro planeta y regresar a la tierra o explorar los dos sin retorno.

El instinto:

Elegir es un proceso complejo. Los dos planetas eran habitables según los datos, uno con el mayor científico de la era y otro con un personaje desconocido con lazos amorosos francos con la coprotagonista. Se hace referencia al amor como motor de nuestras acciones, a la locura y extrañeza que representa y como tal vez, eso místico que lo envuelve, pudiese representar un mensaje de “ellos” (terminología aplicada a seres omnipresentes preocupados por nuestro pesar y acontecer) en favor de nuestro devenir. Se señala lo desconocido del afecto y su función como brújula de nuestras acciones. En este caso nuestro racional protagonista, tomando en cuenta los sucesos previos y los motivos señalados, decide sucumbir ante la primera opción.

Aparentemente el planeta es habitable sobretodo en una zona determinada donde el oxígeno es perfectamente respirable. Al evaluar los datos en una zona aislada, se presenta una situación que explica la importancia del instinto de supervivencia para la formación de soluciones de la cotidianidad y le da especial importancia en la separación de nuestra especie con respecto a las inteligencias artificiales.
En este segmento, se observa como tendemos a velar por nosotros mismos y como instintivamente no todo es color de rosa. Nuestro inconsciente es capaz de lo mejor y lo peor sin distinción. Por ende cada uno de nosotros debe poner su grado de consciencia a sus acciones para controlar la expresión de sus instintos destructivos.

Toman una decisión muy importante y en medio de una crisis existencial y observando las pocas opciones que tenían, deciden partir en la última misión atravesando un hoyo negro, (aparentemente lo único que podía aportar datos para culminar los estudios del viaje interestelar de la población).

Al momento del viaje, esta frase tiene especial importancia:

“Hay que dejar cosas atrás para alcanzar

Ya que explica cómo el instinto de supervivencia individual se vio acorralado y conlleva a realizar acciones mayores para alcanzar el propósito requerido y culminar su misión; lo que nos lleva a los espectadores a la vez a evaluar los riesgos presentados por la especie en su globalidad.

La cuarta dimensión:

Aunque la ciencia ficción, los datos científicos y el transcurrir de los eventos parecen ser el eje central de la trama, es importante el aporte de los vínculos en el desenlace. Es el amor del protagonista por sus hijos, su instinto de superación y las conexiones de los tripulantes con su entorno lo que le permiten acudir a su misión y sobrevivir a todas las dificultades.
Es la ciencia y nuestra naturaleza social, además de nuestros vínculos y afectos, lo que permitió a la raza humana trascender los límites y alcanzar un estado utópico de paz y crecimiento.

¿Qué les ha parecido la película?
Espero sus comentarios.

Danielle Gerardino.
Médico Psiquiatra.

_Un slalom a través de los estimulantes

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